3 oct 2008

Escenas del Siglo XXI

Es sabido que Beck es un músico polifacético, que ofrece cambios bastante notorios entre un disco y el siguiente, que siempre intenta algo nuevo (que salga bien o mal es otra cosa). Modern Guilt es una especie de Sea Change con guitarras eléctricas, pero no se limita eso. Después del extrambótico disco de 2006, The Information, Beck, con los 40 encima, se inclinó hacia una obra más corto (33 minutos), más simple y sucinto.
Afortunadamente su brevedad funciona bien y le da más impacto al álbum. Después de escucharlo por primera vez tal vez no se note, pero varios temas quedan pegados en la cabeza. Eso fue, de hecho, lo que me llevó a escucharlo por segunda vez después de varios días de haberle dado play por primera vez y pensar: "Mmmm... lindo...". Me desperté un día con la batería de "Orphans" en la cabeza y escuché el disco de nuevo. Ese mismo día lo escuché dos o tres veces más y me enamoró por completo.
Seguramente muchos extrañarán los temas más pop de Beck y dirán que éste es un disco triste, aburrido y demasiado introspectivo. Pero quienes disfrutamos del cambio y de la sensibilidad artística de Beck estamos más que contentos. Y me puse muy feliz cuando leí que Cat Power iba a colaborar en el disco, pero lamentablemente no puso su hermosa voz y su intervención pasa un tanto desapercibida. Tal vez ese sea el único punto negativo que le encuentro al disco. Por el resto, es uno de los destacados de este año.

Modern Guilt

19 sept 2008

Dos soundtracks para un viernes a la tarde

久石 譲, conocido como Joe Hisaishi, es un compositor japonés que ha realizado (en dirección o composición), más de 100 bandas de sonidos y discos solista. Llegué conocerlo gracias a los soundtracks de las películas de Hayao Miyazaki, entre ellas, El viaje de Chihiro, El Castillo Vagabundo y La Princesa Mononoke.
En esta entrega de La Nota Marrón, nuestro amado block, te traemos dos de estos hermosos discos. Pensaba postear los de las tres películas mencionadas, pero cuando terminé de subirlos, Filefactory decidió darme solamente los links de El viaje de Chihiro y El Castillo Vagabundo, y la verdad es que por ahora no tengo ganas de subir el disco de nuevo.
Seguramente disfrutarán mucho más de esta música si vieron las películas, ya que la composición de Hisaishi refleja el mundo mágico que propone Miyazaki en cada uno de los filmes. Tal vez tengan prejuicios contra el animé, como mucha gente, pero estas películas van más allá, y ver cada una de ellas es como adentrarse en un sueño.
Sin más, disfruten:

28 jun 2008

Lluvia, mares, montañas...


Pocas bandas tienen tanta habilidad para crear paisajes con la música como estos australianos. Siempre imagino orillas del mar o montañas con bosques frondosos o... bueno, variados paisajes naturales en definitiva, que me llenan de paz y a la vez de energía cuando escucho los discos de este trío instrumental. Elegí hablar sobre el séptimo y más reciente disco porque es el que más veces escuché y el que hasta ahora más me gusta, pero sus predecesores no tienen mucho que envidiarle realmente.

Dirty Three está formado por Warren Ellis (violín), Jim White (batería) y Mick Turner (guitarra eléctrica). La naturalidad y suavidad con que combinan los instrumentos es única; la banda no tiene fisuras y la música fluye como un río sin prisa pero sin obstáculos. Y así, cuando uno busca calma o quiere relejarse, Dirty Three logra eso y mucho más, despertando emociones siempre optimistas pero con un dejo de melancolía gracias a esa excelente combinación de violín y guitarra eléctrica.

Cinder (2005)
Más sobre la banda

23 jun 2008

Cuando las palabras sobran, la música prevalece


Cuatro canciones y casi una hora y media de la música más visceral que he escuchado a lo largo de mi vida. Ese es un buen resumen para definir "Lift yr. skinny fists like antennas to heaven", de los canadienses Godspeed You! Black Emperor. No recuerdo cómo descubrí este disco, que fue el primero que escuché de la banda. No sé si alguien me lo recomendó o si internet o el destino hicieron que me topara con esta obra maestra. Sólo sé que fue a fines de 2005 cuando por primera vez escuché esos vientos hermosos que entran en "Storm" y hacen que uno quiera estar en una montaña disfrutando de la belleza que lo rodea. Un rato más tarde me invadió la ira cuando en "Static" una guitarras furiosas hacen que todo lo que hay en el camino de esa música se derrumbe. Luego fue el turno de emocionarme casi hasta las lágrimas con la guitarra chillona de "Sleep" y el discurso de apertura del tema por parte de un viejo nostálgico. El cierre del disco es algo curioso, y fue el tema que más tiempo permaneció "en las sombras" para mí.

Pero luego de escuchar las cuatro piezas muchas veces, uno entiende todo, cierra a la perfección. Y también se comprende por qué son cuatro temas de 20 minutos y no 12 o 15 canciones más cortas las que componen el disco. No se trata de un mero capricho. A lo mejor si tuviéramos un tema de 2 minutos de pura estática, de vez en cuando lo pasaríamos para ir a la parte "en serio". Pero cada segundo de este disco es imprescindible, eso aprende uno con el correr del tiempo.

Quienes no hayan escuchado esta gran obra deberían hacerlo, pero no a la ligera. Apaguen las luces, pongánse los auriculares, y disfruten...

Links:
En Badongo
En Megaupload - Cómo bajar de Megaupload con el Firefox 3 (¡Funciona!)

19 may 2008

This mess we're in...


Esta obra de la gran Polly Jean Harvey se resume con su sencillo título: "Stories from the city, stories from the sea." También podría ser fácilmente sintetizada al decir que Thom Yorke participó en varias canciones, de las cuales obviamente la más destacada es "This Mess We're In", ya que en las otras sólo hace coros. De una u otra manera la conclusión a la que se llega es que este disco es uno de los mejores, sino el mejor, de PJ Harvey.
Una vez más Polly Jean sintetiza a la perfección guitarras potentes, una voz cortante y en algunos temas conmovedora con letras que relatan pequeños cuentos. El climax del disco llega con el dueto Harvey-Yorke, pero luego de esa obra maestra llega más: los últimos dos temas dan un cierre perfecto a un disco que en su momento sólo me llamó la atención por la presencia de Mr. Eraser y terminó cautivándome e introduciéndome al vasto mundo musical de PJ Harvey.

But one day, we'll float... Take life as it comes...