28 sept. 2009

Hear all the bombs, they fade away


Pocos discos en esta década demuestran una calidad tan constante. The Crane Wife, de The Decemberists, es uno de esos álbumes que te mueve de principio a fin, sin puntos flacos, con un inicio y un cierre perfecto, formando un círculo perfecto. Es difícil destacar uno o dos temas, porque cada uno tiene lo suyo pero a la vez todos son una unidad, forman una obra musical de una hora que tal vez, si la memoria es justa, será recordada en algún tiempo como una de las mejores producciones de esta década en la que la música parece decaer pero nos ofrecer grandes obras maestras como ésta.

Es difícil encontrar hoy en día letras en los discos. Y me refiero a letras que realmente valgan la pena, no sólo estéticamente, sino desde el lado del contenido. The Crane Wife, o las historias que se cuentan en el disco, están basadas en La tempestad de William Shakespeare y en el cuento popular japonés de La grulla. Colin Meloy (siempre le digo "Mellon Collie") debe ser uno de los mejores escritores de letras de la actualidad; tiene la cada vez menos frecuente capacidad de contar historias con las canciones sin aburrir ni parecer pomposo.

The Crane Wife será difícil de superar para la banda de Portland, pero por suerte demostró con su nuevo disco, The Hazards of Love, que no se va a quedar estancada ni se va a conformar con lo ya hecho. Todavía quedan ideas por explotar, cambios por atravesar y muchas historias por contar.

And all the stars were crashing 'round (parte 1)
As I laid eyes on what I'd found (parte 2)

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